Encontre este post de Enrique Dans, donde hace referencia a la presunta utilización de sweatshops por parte de Apple para el ensamblaje de la mayorÃa de su gama de productos. Es decir explotacion de miles de personas en China. La revista Wired y el blog mas visitado Boing Boing ya lo han cubierto, por lo cual se puede presumir como mas que un rumor.
Me quedo con las preguntas que realiza el autor del Articulo:
¿está Apple realmente utilizando ese tipo de prácticas? ¿Son generales en la industria, o se trata de un caso especialmente extremo, que supera lo que hacen otros competidores? ¿Es Apple la única que está aquà “mirando hacia otro lado”?
Pueden leer el ariculo de Enrique Dans a continuacion.
Nota al margen, sobre peliculas: Siempre me parecio que la pelicula Piratas de Silicon Valley dejaba pesimo a Steve Jobs y Bill Gates, pero al parecer no estaba lejos de la realidad respecto a sus estilos de trabajo y de mirar el mundo. Por eso recomiendo pasarse a LINUX.
La noticia del dÃa, recogida ya en Boing Boing y Wired a partir de un reportaje de fin de semana de un periodista inglés, es la presunta utilización de sweatshops por parte de Apple para el ensamblaje de la mayorÃa de su gama de productos, desde el mÃtico iPod hasta los MacBook Pro o los iBooks. Las prácticas de Apple en las llamadas iPod cities parecen incluir fábricas de más de doscientos mil trabajadores, principalmente mujeres, que trabajan en jornadas de quince horas y cobran unos cincuenta dólares, muy bajo incluso para estándares chinos. Algunas de las plantas impiden el acceso a las visitas, parecen estar protegidas por la policÃa, y proporcionan dormitorios de cien personas a los trabajadores a cambio de fuertes descuentos de alrededor del 50% de sus salarios.
Obviamente, la situación no es nueva. Sin ser general para toda China, lo que resulta evidente es que los bajos costes de manufactura y ensamblaje que ofrece el gigante asiático vienen a casmbio de algo. Mientras en muchos casos las empresas allà establecidas mantienen prácticas laborales uniformes y comparables a las de otros paÃses, otras, y especialmente las que emplean subcontratistas, desarrollan una polÃtica de “mirar hacia otro lado”. En algunos casos, las fábricas son comparables y podrÃan estar situadas en cualquier otro paÃs, pero parece que en otros no es asÃ.
Es muy posible que gran parte del negocio de ensamblaje en China y paÃses del área se esté desarrollando en condiciones de ese tipo. Pero las acusaciones son poco coherentes con la imagen de una compañÃa que siempre ha mantenido una imagen de liderazgo social y think different, e inciden en un tema al que, sin duda, el público consumidor de los productos de la compañÃa serÃa bastante sensible. Por el momento, no ha habido más testimonios al respecto ni ningún tipo de desmentido por parte de la compañÃa. El debate plantea una cuestión ética evidente: los consumidores de cierto nivel adquisitivo han tendido, en otras ocasiones, a rechazar productos asociados a la imagen de sweatshops, pero ¿aceptarÃan el incremento de precio derivado de una fabricación en otras condiciones? Las preguntas son múltiples, empezando por la propia comprobación de los hechos: ¿está Apple realmente utilizando ese tipo de prácticas? ¿Son generales en la industria, o se trata de un caso especialmente extremo, que supera lo que hacen otros competidores? ¿Es Apple la única que está aquà “mirando hacia otro lado”?