Elecciones HOY, vote ya, llame ya…

las elecciones presidenciales anteriores fueron las primeras en las que pude votar…. hoy por vivir fuera de Chile no puedo votar. asique aqui estoy, pegada a la radio online, escuchando de las pifias a Longueira, la mocha por Lily Perez y los chistes sobre como todo importa, pero nada cambia… por lo menos la musica esta buena.
que votamos? que elegimos? ciertamente no un proyecto pais, simplemente si continuamos con los mismos o le damos pasada a los chacales que tienen los colmillos afiebrados de tanto esperar retomar el poder.
desde lejos no escuchamos ningun programa serio y concreto, muchas promesas grandilocuentes, pero nunca lo mas simple: pedir perdon por no haber cumplido lo prometido hace 15 anos. a veces los gestos mas revolucionarios son los mas sencillos. Elections.gif
pero bueno, pese a que en el 2000 me sentia igual de frustrada, senti que votando por lo menos era agente de la vida politica, desde lo mas sencillo, una rayita en mi voto… ahora que soy simple espectadora de la situacion, les comparto algunas columnas que aparecen hoy que tienen esa misma sensacion, entre desesperanza y esperanza por que esta vez si, algo cambie y nos sorprenda. y ustedes que piensan? esperanza o mas de lo mismo?
aqui van 3 columnas de la Nacion, una de Carcavilla totalmente desesperanzado, la segunda de cavada, ironicamente esperanzado, y por ultimo Carmen Sepulveda aporta la ironica vision de la farandula…. esta bueno.

El Día de la Marmota

No es casualidad que lo más entretenido de esta elección sea la segunda división: quién se va a quedar con el liderazgo de la derecha, la disputa entre Lily Pérez y Longueira o cómo van a negociar en el PC para que finalmente les quede algo de la torta.

La Nación

Santiago, casi un mes de ausencia. Después de pasar dos semanas en Haití llego para votar el domingo. El entusiasmo se disipa apenas veo un programa de debate político. La última vez que vi uno de esos seudo debates terminé lateado. Ahora ni eso. ¡Dioses del sol y de la luna! ¡Que alguien le dé a esta pobre gente un poco de frescura, algo de originalidad, un asomo de ideas nuevas!

Eso de reclamar contra las injusticias del sistema y de paso tirar el currículo de lo buenos que somos y lo bien que lo hemos hecho me tiene más que chato. Parece que a fin de cuentas a todos les sirven las cosas como están. Puede que no sea tan malo, a eso también se le llama estabilidad y una vuelta por Puerto Príncipe deja claro que es algo que hay que cuidar. Pero mucho me temo que a este ritmo vamos a terminar como en â??El día de la marmotaâ??, esa genial película donde cada día es una repetición absoluta de lo que ocurrió el día anterior.

No es casualidad que lo más entretenido de esta elección sea la segunda división: quién se va a quedar con el liderazgo de la derecha, la disputa entre Lily Pérez y Longueira o cómo van a negociar en el PC para que finalmente les quede algo de la torta. Tengo pocas esperanzas de que haya sorpresas en la primera vuelta y estoy resignándome a mi propio día de la marmota para el 15 de enero.

Pero cuando todo parece predeterminado encuentro una esperanza. No hay que olvidar que -según los griegos- la esperanza es el peor de todos los males. Pandora abrió la famosa cajita -esa que ahora tendría el â??Mamoâ??- y de allí salieron todos los azotes de la humanidad, salvo la esperanza.

En mi caso son los cabros chicos, los nunca bien ponderados jóvenes. Esos que todos critican por no inscribirse, pero a los que la tropa de senescentes que tienen la manija del poder, temen como al mismo demonio. A fin de cuentas, si votan los obligan a cambiar el discurso, algo que parece superior a sus capacidades intelectuales -en el mejor de los casos- o a su voluntad, que no es lo mismo pero es igual. Bueno, esos jovenzuelos de entre dieciocho y veinte años, que cometieron el pecado mortal de encarar su derecho, tienen la posibilidad de darle a los carcamanes una rotunda, feroz y ejemplarizadora bofetada. Algo que los haga marcharse a los cuarteles de invierno de los que ya no deberían volver a salir.

No por macuqueros, que lo son; no por mentirosos, no por prometer cosas que no pueden o no quieren cumplir; sino por algo mucho más simple y más inaguantable: por aburridos, fomes y sosos. Algo que la generación de seis dedos, esa que maneja el computador como si hubiese nacido con él, no es capaz de tolerar. Si no me creen, dense una vuelta por algún blog, chat o foro. Aunque en realidad, dudo que esos lateros sepan a carta cabal qué diablos es la red. LND

SIN TITULO

Cuando despierte mañana comprobará que muchos aspectos de la actualidad son prácticamente idénticos a los de hace 10 años. Tendrá que levantarse al ritmo de los matinales y verá cómo los derrotados de ayer hoy son vencedores; menos usted, que tendrá que seguir soportando la explotación de su jefe.

La Nación

En este día tan especial me gustaría darle a mis lectores cuatro consejos básicos para sobrevivir esta jornada.

Primero. Antes de votar considere que la naturaleza de la democracia no evoluciona de acuerdo a los principios darwinianos. Cada elección no necesariamente es un paso más en la evolución, menos si en ella abundan los tiranosaurios que insisten hacernos vivir en â??Jurassic Parkâ??, así que, por favor, piense bien antes de depositar su voto.

Segundo. En cuanto al evento mismo, durante el día verá desfilar un ejército de reporteros repitiendo cifras que para usted no significarán nada. Sépalo: ellos tampoco las entienden, pero es su trabajo memorizarlas. Evite la angustia haciendo una rifa con los números que aparezcan en pantalla. Rife afiches, calendarios, folletos, chapitas y aproveche de botar toda la basura con que la bombardearon estos meses de campaña, pero antes guarde una muestra con la cara y nombre del candidato, por si en el futuro busca al responsable, por ejemplo, de que le construyan una carretera frente a su casa.

Tercero. En pantalla, y a propósito de estas cifras, usted verá discusiones, caras largas, enojos y en general una copia exacta de los programas que ha visto todos los años. No se asuste, o son parientes o fueron compañeros de curso, mejor relájese con los clásicos del día; la historia de alguien sin huellas digitales que no pudo votar, la de algún cantante de â??Rojo Vipâ?? que no lo dejaron entrar curado a la urna o la de algún trasvesti reclamando porque no lo dejan sufragar en una mesa masculina. Esos reportajes se dan cada tanto y para que los identifique son muy parecidos a las notas humanas de la Teletón. El resto del día será más o menos lo mismo, la pantalla estará saturada de números que a esa altura nadie entiende, pero que los conductores repiten con cara de â??esta cifra es claveâ??. Ellos entrevistarán a otros expertos en números que utilizarán cientos de veces la palabra â??escenarioâ??. Relájese, no están hablando de farándula, así que no se está perdiendo nada importante

Cuarto. Al final del día no se deprima porque nunca más volverá a ver a su candidato (el caballero o señora que aparece en el folleto); si no trabaja, lo verá en programas y revistas del corazón. En cambio, si trabaja no pescará a nadie, y eso es lo que a usted más le conviene.

Quinto. Cuando despierte mañana comprobará que muchos aspectos de la actualidad son prácticamente idénticos a los de hoy, incluso a los de hace 10 años. Como siempre, tendrá que levantarse al ritmo de los matinales que lo dejarán al día de todo lo irrelevante que ocurrió durante las elecciones y verá cómo los derrotados de ayer hoy son vencedores; menos usted, que tendrá que seguir soportando la explotación de su jefe y las deudas continuarán arruinándolo.

The end. Lo más probable es que mañana en la tarde, como todas las tardes, siga llegando a su casa agotado, sin ánimos para otra cosa que no sea encender el televisor y narcotizarse con la programación estelar de la noche. Suerte y guarde este manual para usarlo en las próximas elecciones.

El gobierno según…

En La Moneda, Lavín reemplazaría el Patio de los Naranjos por el Patio de los Lamentos. A los delincuentes los bañaría con cloro. Se haría el amor sólo para procrear. Nos obligaría a ir a misa. El ministro del Interior sería Pablo Longueira. ¡Ay!

Carmen Sepúlveda
La Nación

Quiero imaginarme el gobierno de cada uno de los candidatos, nerviosos personajes, inquietos animalitos, creo, en esta jornada dominical. Parece mentira, pero llegó el día y en el empeño de visualizar el mundo según cada una de estas singulares mentes, haré un esfuerzo.

1. Tomás Hirsch. Me enteré de su existencia después del último debate. Qué hombre él, si con esa sonrisa puede pasar hasta por Tompkins, aunque sin la billetera del gringo. Si llegara a La Moneda, de seguro sacaría alfombras y remataría muebles y lámparas, porque lo de él es esa cosa tan de peña, donde la imagen es nada y el sentido social todo. Si miente daría lo mismo; total, sería evaluado como todo un ser humano. Nos obligaría a perdonarlos un poco más. ¿Quién es uno para enjuiciar a la gente?, sería el mandamiento. Con Hirsch, el empresariado se exiliaría, los sindicatos trabajarían y a los trabajadores los explotarían igual. Las micros no serían verdes, sino blancas con flores de mil colores. Los feriados religiosos serían eliminados y se sumarían los días del MIR, del Che, del Joven Combatiente y el de la Paz. La tele, según el caso, estaría condimentada por un estelar conducido por Rodrigo Rocco; Fidel Castro sería entrevistado por Felipe Lamarca, y Pamela Jiles sería algo así como la directora de TVN. ¡Qué nervio eso!

La Moneda, bajo el mando de Joaquín Lavín, se convertiría en un gran templo del deber ser, ojo con los pecadores. ¡Qué susto!
2. Joaquín Lavín. El país bajo su mando sería un gran templo. Le creo cuando dice que puede hacer desaparecer las cifras de desempleo: lo haría, obvio, a punta de limosna frente a iglesias y parroquias. De La Moneda reemplazaría el Patio de los Naranjos por el Patio de los Lamentos. A los delincuentes los bañaría con cloro, porque él entiende que el pecado es el origen de todos los males sociales. Se haría el amor sólo para procrear. Nos obligaría a ir a misa. El ministro del Interior sería Pablo Longueira y el Plan AUGE estaría concentrado en las mujeres que sufren depresión posparto. La tele abriría a las seis de la mañana con una misa a cargo del cura Hasbún y terminaría a las diez de la noche con un especial bíblico del código de Da Vinci conducido por Matilde Burgos. A los homosexuales, lesbianas y mamás solteras los metería en un barco rumbo a la isla 11, donde los recibiría un supernumerario con Biblia en mano cuya función sería evangelizarlos. La función de la mujer será mantener la especie. ¡Recemos para que esto no pase!

El Estado soy yo, y yo soy una empresa con dama rubia.
3. Sebastián Piñera. El Estado soy yo, y yo soy una empresa, es el lema. Producir, producir, producir es la forma de ser alguien. â??Estoy ocupadoâ?? será la frase del escudo nacional. Daría lo mismo que Iván Núñez se fuera a TVN porque con Piñera se fusionarían ambas empresas. El ravotril sería distribuido gratuitamente, y el AUGE estaría concentrado en consultas siquiátricas. Las micros serían reemplazadas por 4×4 que anduvieran a 180 kilómetros por hora, porque el tiempo es dinero y llegar rápido es lo que importa. La Moneda se arrendaría los fines de semana para matrimonios y eventos. La Plaza de la Constitución sería el New Central Park, donde Javiera García Huidobro organizaría el Love Parade diario. Los peruanos no se notarían, porque vendrían franceses, ingleses, holandeses, españoles y alemanes a buscar el sueño sudamericano. Prada y D&G se distribuirían y las mujeres serían expertas en â??administraciónâ?? de servicios. Homosexuales, lesbianas, prostitutas y mamás solteras serían respetados porque lo relevante no es su comportamiento público, sino el privado, que genera plusvalía, obvio. ¡Hummm!

Con Michelle, los milicos lloran y los curas tiemblan. ¡Uy!
4. Michelle Bachelet. Con esta señora alégrense los fonoaudiológos, porque la querida no sabe expresarse en público. Su gobierno convertirá la península de Caburga en el nuevo Cartagena, las mujeres conservadoras se separarían al primer abuso de poder. Con Michelle, los milicos lloran, los curas tiemblan y los empresarios respiran profundo, pero no se exilian. En La Moneda se prenderán inciensos y cirios todos los martes y viernes. Las consultas siquiátricas del AUGE se eliminan porque ella siempre estará con cada uno de los chilenos entre sus brazos. Se valorará el ser antes del tener. Y no importa que seas gordo, enjuto, corcheteado, negro, feo, lindo, da lo mismo, lo importante es ser feliz o creerse el cuento. La tele, según Bachelet, seguiría igual de mala, porque los progres no ven tele. ¡Qué pena! LND

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