Un articulo de la Tercera (que adjunto) me hace pensar que ese dicho: “dime con quien andas y te dire quien eres”, para los candidatos tambien corre en forma explicita.
Soledad Alvear con Tironi, Correa (dos ex Mapu), Trivelly y El Gute como los mas visibles.
Lavin con Allamand, Bitar (supuestamente)y De la Maza.
Bachelet con Velasco, Marshall (Expansiva aunque no se quiera reconocer), Ominami y Marcel.
Usted elige a quien quiere de comparsa, personalmente comparto la idea de equipos de Clase mundial, profesionales y abiertos de mente.
A quien propondrias como asesor(a)?
LaTercera / Reportajes / Portada\
Gloria Faúndez y Juan Pablo Sallaberry
Fecha edición: 10-04-2005
La candidata PS-PPD busca mantener bajo control la disputa económica que se vive en el seno de su comando
Bachelet juega sus cartas en pugna socialistas-liberales
La presidenciable ha optado por no arbitrar la discusión por el manejo de su agenda económica e intenta mantener la indefinición de sus propuestas programáticas, pese a que deberá enfrentar una seguidilla de debates con su contendora, Soledad Alvear, en los que se le exigirá marcar posturas.
Un fuerte riesgo para la jugada de prescindencia de Bachelet es que el debate económico entre sus partidarios suba de temperatura y no “sea capaz de apagar el incendio”, como reconoce uno de sus cercanos.
Pese a que acordo un pacto de no agresión con los liberales de Expansiva, el senador PS Carlos Ominami insistirá en manifestar públicamente sus diferencias con ese sector.
Michelle Bachelet sacaba cuentas alegres. El domingo pasado, durante una reunión con un estrecho grupo de asesores, la candidata comentó el artÃculo publicado ese dÃa por Reportajes acerca de la soterrada batalla que libran algunos economistas vinculados a la corporación Expansiva y altos miembros del Partido Socialista (PS) para influir en su programa de gobierno.
“¿Ven? Ahora sobran las ideas”, señalaba Bachelet, con cierta ironÃa, según relatan quienes conocieron detalles de la cita del domingo, que contó con la asistencia de quien aparece como uno de los principales rostros de la disputa, el senador PS Carlos Ominami. Las mismas fuentes aseguran que la ex ministra explicó sus cálculos diciendo que el que se ventilara públicamente la disputa ideológica entre sus colaboradores podrÃa jugar a su favor, ya que -a su juicio- debilita las crÃticas que ha recibido respecto de su falta de equipos y propuestas para llegar a La Moneda.
Al dÃa siguiente, la candidata PS-PPD volvió a analizar el tema en una cita con miembros de su comando, quienes coincidieron en que era positivo para ella mostrar diversidad entre sus asesores: desde el académico de Harvard Andrés Velasco y el vicepresidente de Banco Estado, Jorge Marshall, al director de Presupuestos, Mario Marcel y el propio Ominami.
A esas alturas, Bachelet ya habÃa tomado una decisión: ella no va a mediar entre ambos sectores y dejará fluir el debate interno, confiando en que éste se mantendrá en un cauce razonable. En este sentido, según señalan sus cercanos, la candidata no asumirá públicamente ninguna de las posturas en conflicto y continuará con su polÃtica de no definirse en los temas más complejos hasta que sea estrictamente necesario.
De hecho, si algunas de las 45 comisiones técnicas que se encuentran elaborando sus propuestas programáticas -y que están integradas por liberales, socialistas e independientes- no consiguen llegar a acuerdo, Bachelet no zanjará la discusión, sino que la postergará hasta después de las primarias.
Apuesta riesgosa
Sin embargo, la abanderada PS-PPD sabe que esa jugada tiene dos riesgos que generan inquietud entre sus asesores y los partidos que la apoyan. El primero es que su indefinición sea castigada y, en este sentido, varios personeros que la respaldan han hecho una mala evaluación de las entrevistas y declaraciones que ha hecho la última semana, porque consideran que ha dado respuestas “circulares” o “poco consistentes”, al ser consultada por temas especÃficos como las reformas tributarias. Este punto genera especial inquietud, porque es algo que en el comando de Soledad Alvear intentarán explotar en su contra a partir del primer debate, el 27 de abril.
Otro de los riesgos de su apuesta es que el debate por la pugna entre liberales y socialistas se encienda más de la cuenta y ella “no sea capaz de controlar el incendio”, según afirma un cercano. Por eso, Bachelet monitorea con cautela las posturas de algunos dirigentes polÃticos de su sector que -según estima- tienen “agenda propia”, temor que ha declarado, entre otros, respecto de Ominami y Guido Girardi.
El senador PS, de hecho, no ha dudado en marcar públicamente sus diferencias con los liberales de Expansiva y asegura que insistirá en ellas. “No hay un planteamiento liberal para corregir las desigualdades, porque este es un tema de polÃticas públicas y no de mercado”, afirmó. Otro PS que le generará dolores de cabeza a Bachelet es el diputado Sergio Aguiló, quien emplazará a la candidata a sincerar su postura respecto de banderas de lucha de los liberales, como la flexibilidad laboral.
Un primer intento de mantener la pugna entre ambos sectores bajo control fue la cena organizada por el diputado Guido Girardi y que se realizó la noche del miércoles en casa del empresario de Expansiva, Jorge Rosenblut. A ella asistieron Marshall, Ominami y el senador PS Jaime Gazmuri, quien fue el encargado de contarle a la candidata los detalles del encuentro. Los comensales acordaron un pacto de no agresión durante la campaña y postergar algunos debates que los dividen, como el tributario.
El rol de Expansiva
Durante la cena, Ominami propuso realizar un seminario conjunto entre la Fundación Chile 21 y Expansiva como una señal de la voluntad de estrechar vÃnculos. Sin embargo, la idea fue rechazada por Marshall, quien es vicepresidente de la corporación, ya que durante la semana el directorio de Expansiva habÃa acordado dar señales de independencia ante las candidaturas, pese a que la mayorÃa de sus miembros están trabajando en favor de Bachelet.
Los liberales tuvieron su primer acercamiento con la candidata recién a fines del 2004, promovidos ante Bachelet por los ministros de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, y Trabajo, Ricardo Solari.
A partir de entonces, la abanderada PS-PPD ha logrado cierta afinidad con los miembros de Expansiva, sobre todo con Marshall, quien es miembro de su equipo programático, y, en menor medida, con Velasco y Rosenblut, radicados en el extranjero.
Según cercanos a Bachelet, ella se reconoce carente de un discurso económico y en su búsqueda ha sido seducida por el orden y la claridad con que los liberales exponen sus propuestas. No obstante, en el PS aseguran que “el corazón” de Bachelet está con ellos debido a su larga vinculación con el sector más radical de ese partido. En este sentido, afirman, el vÃnculo con Expansiva serÃa sólo instrumental.
La candidata ha hecho guiños a ambos sectores, procurando mantenerse en un punto neutro. Sin embargo, su intención de llegar a diciembre sin haber hecho compromisos con ninguno de los dos bloques aún está por verse y tendrá su primera prueba de fuego en los debates con Alvear.
La apuesta por Marshall
Pese a su imagen de técnico el vicepresidente del Banco Estado, Jorge Marshall (PPD), es un viejo conocedor de las redes partidarias, hecho que ha facilitado su relación con Michelle Bachelet. Ex militante del Mapu, al que ingresó en los 70, Marshall participó en la batalla que enfrentó a los alumnos de la Escuela de EconomÃa de la U. de Chile entre allendistas y partidarios de la derecha y la DC. Tras el triunfo de la UP, la escuela se dividió en las sedes norte y occidente. La primera aglutinó a los simpatizantes del socialismo. Allà se quedó Marshall junto a Nicolás Eyzaguirre, Carlos Ominami y Carlos Cruz, entre otros. Luego del golpe de Estado, Marshall operó como clandestino en el Mapu bajo la dirección del actual senador Jaime Gazmuri (PS), su interlocutor actual en el equipo programático de Bachelet. Luego emigró hacia EE.UU, donde obtuvo un doctorado en Harvard e inició su conversión al ala más liberal. En la década de los 90, Marshall se desempeñó en diversos cargos de gobierno, entre ellos la subsecretarÃa y el Ministerio de EconomÃa en el gobierno de Aylwin.
Ahora, como vicepresidente de Expansiva, ostenta la jefatura del área programática del comando de Bachelet, a quien conoció sólo hace algunos meses, presentado junto a Jorge Rosenblut, por Gonzalo Martner y Guido Girardi. Marshall se ha ganado la confianza de la ex ministra. Cercanos a ella afirman que le acomoda su rigurosidad y su conocimiento del mundo polÃtico, caracterÃsticas que lo han transformado en una de las cartas del eje liberal para asumir la cartera de Hacienda en caso de llegar Bachelet a La Moneda.