Distribucion del Ingreso

Lo mas importante de la ultima Enade (reunion de algunos de los “empresarios” Chilenos), a mi parecer como legado para la reflexion de los que no asistimos y no somos empresarios, es el tema que pusieron sus expositores mas connotados como fueron los candidatos a la Presidencia y el Ministro de Hacienda. El tema de la Distribucion del ingreso en Chile, este “detalle” economico, que es obviado u olvidado al momento de hablar del exitoso modelo Chileno, por fin preocupa en el lenguaje a los empresarios y los lideres que dirigen el pensamiento de pais futuro.

No solo preocuparse y ocuparse, creo debe ser la consigna que deberia tomarse ahora que se logro el consenso que este es un tema que no puede esperar mas.

A continuacion un Articulo de Carlos MAssad, que es una mirada desde la economia, creo que para construir algo mas humano falta buscar soluciones desde las Ciencias Sociales que den cuenta no solo de las cifras sino que de las personas. si conocen algun autor que este trabajando en forma seria el tema por favor comentenlo que es necesario para ampliar el dialogo mas alla de la queja

Distribución del ingreso en Chile

Por Carlos Massad, ex presidente del Banco Central
Fecha edición: 12-12-2004

El hecho de que la distribución del ingreso en Chile se halla entre las peores del mundo ya está suficientemente demostrado en diversos estudios del Banco Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Sin embargo, al mismo tiempo, instituciones como el propio Banco Mundial y el PNUD, así como el Foro Económico Mundial y el FMI, clasifican a Chile entre los países económicamente más exitosos en el siglo XXI y entre los que más han avanzado en políticas sociales. ¿Es esta una contradicción? ¿O será que la distribución del ingreso no importa para el éxito económico y social? Tal vez sólo nos preocupamos de ella por un sentido estético (una mala distribución “se ve fea”) o por un deseo de competir con otros (queremos “ser los mejores”).

La información disponible muestra que entre 1990 y 2003 la distribución se ha mantenido sin cambios, a pesar de que el tamaño de la economía se duplicó en ese mismo período y la pobreza se redujo notablemente. En otras palabras, la evidencia indica que el crecimiento más políticas sociales ayuda a los niveles absolutos de ingreso, pero no a los niveles relativos.

Esta conclusión tiene gran importancia. Una mala distribución del ingreso eventualmente favorecerá los extremismos, que capitalizan el descontento y generan inestabilidad. Pero hay todavía mucho más. El tamaño de los mercados internos sufre con una mala distribución de los ingresos. Por ejemplo, el tamaño del mercado de casas dirigidas a los grupos medios de la población es, en Chile, muy limitado. La expansión de dicho mercado que resultaría de una distribución mejor del ingreso podría justificar mayores niveles de estandarización. Además, proveería las bases para industrializar más esta actividad y aprovechar mejor las economías de escala, llegando, incluso, a la posibilidad de volver a exportar casas prefabricadas. Mejorar la distribución es un buen negocio.

Por otra parte, una mejor distribución de los ingresos sería un paso muy importante para abrir nuestra comunidad a una mayor movilidad social. Por ejemplo, la mejor distribución reduciría las diferencias entre barrios y la discriminación que resulta de diferencias exageradas. Además, facilitaría la solución de los problemas de salud, limitada, entre otras cosas, por los escasos recursos fiscales.

Una mejor distribución del ingreso implica extender y fortalecer la clase media chilena. Una clase media amplia y fuerte es el mejor antídoto contra la discriminación y los extremismos. Y, sin duda, eso ayudaría a reducir los problemas de delincuencia generados, al menos en parte, por una percepción de injusticia del sistema social, especialmente entre los sectores más jóvenes.

En realidad, la inseguridad y la violencia están asociadas a la pobreza y la mala distribución de los ingresos. Los países más pobres y con peor distribución, como algunos países africanos, registran también la mayor inestabilidad política y los más altos grados de arbitrariedad, corrupción, violencia e inseguridad. En cambio, los países con menos pobreza y mejor distribución de los ingresos, como los nórdicos, muestran al mismo tiempo los más altos grados de estabilidad política, honestidad en los asuntos públicos y privados, y seguridad personal.

¿Es posible mejorar la distribución? Sí, pero no en plazos cortos. Los cambios tributarios no van muy lejos y, cuando lo hacen, tienden a destruir los incentivos. Redistribuir requiere tiempo ya que, para lograrlo de manera sostenible, es necesario redistribuir el capital humano. Esto exige mayor acceso a una mejor educación. Pero el esfuerzo bien vale la pena si queremos mirar el futuro sin los sobresaltos inevitables que generan las situaciones de inequidad.

Se justificaría plenamente que el tema de la distribución de los ingresos se agregara a la lucha contra la pobreza como prioridad social de las políticas públicas. La coincidencia de opiniones al respecto en la reciente reunión de la Enade es un signo de esperanza. El crecimiento de la economía y los equilibrios macroeconómicos que hemos logrado son condiciones necesarias, pero no suficientes, para asegurar el bienestar de las mayorías y la convivencia pacífica en una democracia.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>